– Oye. Estas muy delgada, que no comes?
– Que?!
– Pues es que esto no es normal… eres anoréxica.
– No! Como piensas que no voy a comer?
– Entonces?
– Hago un montón de ejercicio ya?!
– Si pero por hacer ejercicio no se pone uno asi…
Me abrazo y al tocar mi espalda solo dijo – tus huesitos – y yo solo quería que me soltara, que se largara, no solo de la casa sino para siempre de mi vida.
Esto es parte de lo que me sucedió por la mañana. La persona con la que tuve esa “amena charla” es mi padre (claro que solo me engendro porque de padre nunca tuvo nada) y esa fue su forma de saludarme después de más de dos años sin vernos. Dejo de lado ese tema pero continuo jodiendo con lo de siempre, la diferencia fue que esta vez me negué rotundamente a todo lo que me ofrecía, desde ir a pasar un tiempo con su otra familia a su casa (vive fuera de la ciudad) hasta un vaso de chocolate que compro para desayunar. Es la persona que más detesto en la vida pues me la destrozo y se supone yo ya no debería de verlo ni saber de él pues no me interesa, pero al estar de arrimada en casa de mi tía y cuidando a mí abuelita pues era obvio que esto pasaría cuando viniera a visitarla. Ahora siento que lo detesto más pues de todas las personas que me rodean, me conocen, me han criado o lo que sea, tenía que ser precisamente él quien de forma tan directa y acertada me dijera lo que a mí todavía me cuesta trabajo asimilar. Eres anoréxica.
Ya va de camino a su casa y ahora solo espero dos cosas de él, que no habrá su bocota para ponerme en evidencia con las personas que SI me interesan y que se mantenga lo más lejos posible de mí.
Intake
Desayuno – ღ
Comida – ღ
Cena – ღ

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